LA CANDELARIA
ACOJEDORA, HISTORICA Y CULTURAL
Como si reconstruyera con pedazos de ciudad en un solo espacio, la Localidad 17 hoy es una pequeña ciudad dentro de la gran capital, las calles empedradas recogen la tradición y la semblanza de muchos, el recuerdo de tantos y la huella de los que hoy recorremos sus calles y lugares en busca de crear una fantástica historia en la que dejemos de una u otra forma nuestra huella, así como lo hicieron todos nuestros antepasados.
La pregunta mas frecuente que nos hacemos todos los que nos dejamos llevar por la belleza de las calles y la infraestructura de sus casas en este sector es ¿cual es El origen del nombre de la localidad?. Este se derivó de los recoletos de San Agustín, conocidos con el nombre de padres de Candelaria, que hacia 1560 se instalaron en el área ocupada actualmente por la iglesia y el convento de San Agustín. Sin embargo, debido a que no contaban con las licencias pertinentes para establecer conventos en el Nuevo Reino, el rey les ordenó regresar a España.
Poco a poco esta bella localidad se ha ido constituyendo en la mas importante por sus historias, mitos urbanos que día a día se gestan en unas cuantas cuadras y calles de tan inmensa metrópoli habitacional, es como si alguien la hubiese nombrado la casa central de las historias coloniales y las tradiciones capitalinas, La Candelaria hoy no sólo es una de las localidades más destacadas y reconocidas por capitalinos, extranjeros y turistas en la ciudad, sino que parece ser la protagonista de un relato histórico moderno en el que se reúne la diversidad cultural de la ciudad y del país bajo un solo cielo.
Para la ciudad y sus habitantes, La Candelaria parece ser el hogar de las construcciones más representativas, antiguas y románticas de la capital. Entre las más reconocidas se encuentran sobresalen el Capitolio Nacional, El Palacio de Nariño, El Palacio San Carlos, la Catedral Primada de Colombia, el Observatorio Astronómico, el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, la Casa del Marqués de San Jorge, la Casa de La Moneda, el Teatro Colón y el Teatro al Aire Libre La Media Torta, entre otros.
La Candelaria, no sólo es una localidad, es un espacio central de la ciudad en el que la cultura, la música, la literatura, el teatro y hasta el entretenimiento se cobijan bajo un solo cielo y aroma. Pareciera que a través de los años La Candelaria hubiese encontrado los ingredientes exactos y precisos para hacer de su territorio, un espacio para todos y para todo.
Este centro histórico y cultural, hoy no solo localiza andares pasivos del transeúnte capitalino despreocupado y de antaño en busca de un buen café, también reúne en sus calles el ciudadano moderno y a la juventud que se reúnen en lugares muy coloniales para disfrutar de una muy buena tarde y de las tertulias que se pueden llegar a realizar con bastante frecuencia acompañados de un esplendido atardecer rodeados de una arquitectura muy colonial y esperando rematar esos buenos momentos en un lugar tan aceptado entre viejos y jóvenes como el chorro de Quevedo apto para todo tipo de gustos, es así como a diario se pueden observar a escritores, músicos y artistas buscando en sus calles la inspiración de sus versos.
Sea como sea, la Localidad colonial y romántica de Bogotá huele a historia, huele a concreto, huele a café, a música, a bohemia... huele a mi ciudad.
Jessica Peñaranda Albarracin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario